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Felicitación

Felicitación

"Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas a los mercaderes, pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres no tienen amgios. ¡Domestícame!"

El principito

Con esta cita voy a felicitar a mis amigos. Contradicción o no, me parece una cita tan actual como podría encontrar otras tantas en este hermoso y eterno libro.

Y con ella os quiero felicitar tambien a vosotros, los que venís a leerme de vez en cuando. Os deseo buenos amigos, buenos momentos, buen amor...

 

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De niños y perros

De niños y perros

Paseo con tres niños y tres enormes perros.

El sol nos calienta y a mí me ofrece unos contraluces maravillosos.

Tres grandes perros siguendo a los niños, atentos a sus voces, a sus manos. Búscánoles cuando se tumban en el suelo, siguiéndoles en sus carreras, ayúdándole en su búsqueda de cadáveres.

Encontramos varios huesos, blancos y secos. No quise decirles que me parecieron huesos de perro. Era mejor que fuesen de zorrro. Y de zorro fueron.

Los niños que corretean por el campo, como ardillas silvestres, que no temen saltar terraplenes y que se meten entre la maleza sin miedo a los arañazos, son niños que, a la fuerza, conservaran algo de montaraces cuando vayan a la ciudad.

Estos niños tiene "pleis" y "nintendos", adoran las pelis de miedo y no son ajenos a su mundo informatizado. Pero cuando se les suelta al campo, saben exprimirlo de igual forma que manejan las consolas.

Buscan minerales, huesos, inventan aventuras y son capaces de dejar de ser adultos pequeñitos para ser realmente niños.

Me ha quedado una imágen del paseo: El niño lanza una piedra y los tres pastores salen en línea detras de ella. Una carrera corta, pero tan bella a contra luz, que me hubiese gustado tener una cámara, para reproducirla una y otra vez... Veía la cabeza de los tres perros, sus morros cortando el aire, sincronizados, impecables...

Regalos así no los tengo todos los días.

Roma.

Juego

Juego

Veo jugar a los niños en el parque. Vamos allí porque no tenemos patio de recreo. Somos pobres, muy pobres.

El suelo está lleno de arena y hojas secas. Y  hacen montones de arena y se lanzan a ellos en una imitación liliputiense de Pressing.

Otros juegan a la construcción y demolición de castillos de arena.

Somos pobres, no tenemos aulas propias. Compartimos el colegio con el ayuntamiento. Mejor dicho, el ayuntamiento nos presta dos habitaciones para dar clase.

Somos pobres...

Pero tenemos muchas cosas buenas, algunas de ellas no las hay en la mayoría de los centros:

Calefacción que nos mantie calentitos, buena luz, todo un parque para nosotros, con sus columpios, toboganes y toda la arena del desierto...

Tenemos la mirada atenta de los ancianos del pueblo, la visita de alguna abuela y un montón de parados (pequeñito, pero montón) que nos miran con sonrisas cómplices.

El pueblo apenas llega a los 150 habitantes. Los niños no llegan a 18.  La calma es  el hábito. ¿Qué más queremos?

Aquí no sobran los ordenadores, ni falta que hacen. Usamos el mío, eso sí, con mucho cuidado, que es el único que funciona...

Aquí no tenemos grandes pasillos, pero tenemos un balcón que nos muestra la picota del pueblo y los tejados de las casas en contrapunto con la montaña.

Aquí vivimos en otro mundo.

Somos pobres, muy pobres, pero me da la sensación que estos niños no olvidaran facilmente su infancia...

Sinceramente, somos bastante ricos. En esa riqueza que no se mide en dólares sino en sonrisas...

 La plaza mayor durante la nevada de enero pasado. Toda una belleza...

 

Falsas esperanzas

Falsas esperanzas

Iba a hablar de otra cosa, pero una llamada hace unos minutos me ha hecho cambiar el rumbo de mis ideas.

En estos momentos está muriendo un hombre al que no conozco. Debe tener mi edad y llevaba luchándo contra el cáncer más de un año. Es el padre de una compañera, una jovencísima maestra, a la que tengo mucha estima.

Ella, el año pasado, cuando la conocí, me hizo pensar en que no todo está perdido y que mientras hubiese jóvenes maestros como ella, la cosa podría seguir tirando.

Su preparación, su entusiasmo, sus ganas de aprender y de trabajar, su actitud ante la clase, todo me hablaba de una esperanza para el futuro.

Mientras, como hija, estaba unida a su padre de una forma especial. Había enfermado de cáncer y estaba pendiente de él. Sus padres, separados, cada uno con su pareja y ella manteniendo la unión con su padre de una forma admirable.

Al comienzo de este curso, que no estará en mi centro, por desgracia, me habló de la recaida de su padre.

Desde hacía unos días pasaba las noches en el hospital y marchaba al trabajo directamente. Así una semana seguida.

La última vez que hablé con ella estaba esperanzada: su padre había mejorado un poco. Y yo me eché a temblar. Pensé que faltaba poco.

No entiendo mucho, pero ya son demasiados los casos que he conocido en que una mejoria aparente conlleva el final brusco del enfermo.

Falsas esperanzas...

Si la muerte es algo natural no por ello deja de ser doloroso. Sobre todo cuando nos une algo con la persona que se va.

No me afecta su muerte, pero siento un especial cariño por ella. Así que , de rebote, siento su muerte.

 

Filosofía casera

Filosofía casera

Las pequeñeces son las que forman una vida, por eso son tan importantes para entender una historia; sin ellas las grandes acciones no existirían, pues son producto de ellas.

Pau termina su última entrada con esta perla filosofica. Y qué razón tiene. Nuestras acciones suelen ser pequeñas decisiones que tomamos sin pensarlo demasiado. Luego el tiempo se ocupa de demostrarnos que el efecto mariposa funciona a la perfección.

Las grandes dunas se forman de milimétricos granos de arena. 

Entender el presente es más fácil si conoces el pasado. 

Suelo despotricar contra la historia, de la que parece ser que no aprendemos mucho, visto cómo está el mundo. 

A veces no somos conscientes del presente, lo utilizamos como paso para llegar al futuro, a la consecución de nuestros deseos. Y en esa carrera perdemos la vida. 

Tal vez, por eso, miro a mis perros con cierta envidia. Ellos viven el presente más intensamente que yo. Intuyen ciertas rutinas, saben de costumbres y se rigen por un reloj biológico de lo más exacto. 

Sus actos son libres, no miden consecuencias ni se arrepienten de ellos. No rinden cuentas ni piden responsabilidades.

Ultimamente me trae de cabeza las consecuencias de ciertas decisiones que tomé hace mucho tiempo.

Realmente no me arrepiento de nada, pero... siempre hay un pero.

Y me repito: mira a los perros...

Y me digo que éste es mi presente, que he amasado cuidadosamente en el pasado.

Equivocado o no...

 

Menta, filosofando, ajena al futuro y olvidada del pasado...

Desde el habitat

Desde el habitat

Me ha resultado divertidísima la entrada del Koldo en el habitat. No suelo comprar la revista Muy, pero si puedo lo haré mañana, por el decálogo.

Y lo de levantar la voz para tener razón, ¡cuanta verdad hay en ella!

Pero la razón no se tiene, no es algo que se posea. Es algo que se expone, mi razón frente a la tuya. Para que nos entendamos. Otra cosa es que quiera impnerte mis ideas. Ahí si debo levantar la voz, y la mano si se tercia...

Con mis alumnos debo utilizar muchos sinónimos, la alternativa a sus cabezas duras. Me da igual gritar, es más, suele ser contraproducente. Para mi garganta y para sus entendederas.

Cuantas veces he observado conversaciones ajenas en las que el nivel sonoro va en aumento hasta que se hace un silencio casi angustioso y se oye una voz que dice: ¿Bueno, y qué?

Diálogos de besugos.... Menos altavoz y más lógica.

Para entendernos

Para entendernos

Uno de mis compis me ha mandado un diccionario para no perdernos con las novedades pedagógicas.

 

Ante la complejidad que ha adquirido el vocabulario en el ámbito de la enseñanza desde la llegada de la LOGSE, LOCE, LOE y demás idiotas  planes de estudios, aquí podemos encontrar un diccionario de ayuda para entender el significado de algunos términos importantes:

ADAPTACIÓN CURRICULAR: Dar libros de primaria a los alumnos de secundaria.

ADAPTACIÓN CURRICULAR INDIVIDUALIZADA: Dar libros de primaria a alumnos de secundaria (pero uno diferente a cada alumno).

ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD: Dedicar más tiempo a los que no sirven para estudiar que a los que sí que sirven.

EVALUACIÓN INICIAL: Test que se hace al principio del curso que sirve para que el profesor constate que los alumnos no saben nada.

COMPETENCIAS BÁSICAS: Saber hacer la O con un canuto.

CRÉDITO VARIABLE: Asignatura "maría"

CURRÍCULUM: Programa, plan de estudios, pero en latín que queda más guay.

NIVEL EDUCATIVO: Curso.

UNIDAD DIDÁCTICA: Lección, tema.

ACTIVIDAD DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE: Ejercicio.

DIVERSIDAD: Alumnos que van justitos o directamente gandules. A veces también se incluyen pre-delincuentes.

EJES TRANSVERSALES: Intentar que los alumnos no se droguen, no atropellen abuelas con la moto y no tengan relaciones sexuales sin protección.

ESCUELA INCLUSIVA: Poner las manzanas sanas y las podridas en el mismo saco. La finalidad es que las podridas se vuelvan sanas, pero el resultado acaba siendo que muchas buenas se vuelven podridas.

ESTABLECER UNA RELACIÓN DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE: Dar clase.

GRADUADO EN EDUCACIÓN SECUNDARIA: Papel en DIN A-3 que puede servir para decorar.

MEDIACIÓN: Intentar que un alumno le devuelva a otro el MP3 que le ha mangado.

CONSTRUCTIVISMO: Secta fanática y peligrosa (como se ha demostrado) que afirma que los chavales aprenden las cosas por ellos mismos.

PEDAGOGÍA: Brujería disfrazada de medicina. Pseudociencia tan ignorante que ignora su propia ignorancia.

POLIVALENCIA CURRICULAR: Fenómeno que se da cuando un profesor de ciencias da clases de sociales.

PONER A LOS ALUMNOS EN SITUACIÓN DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE: Hacer que se sienten y que se callen.

3º DE ESO: 1º de BUP pero mucho más fácil.

1º DE CARRERA: 3º de BUP y COU en un solo año. Se hace en la universidad.

PROGRAMA DE GARANTÍA SOCIAL: Refugium pecatorum (refugio de los pecadores). Lugar para adolescentes en edad laboral.

PRÁCTICA REFLEXIVA: Preparar las clases antes de darlas.

PROYECTO CURRICULAR: Armario muy grande y con muchos papeles que se abre una vez al año cuando viene el inspector.

RELACIONES POSITIVAS EN EL AULA: Contar hasta 10 y respirar hondo para reprimir las ganas de insultar o pegar a un alumno.

SALUD Y BIENESTAR DEL PROFESORADO: No acabar encerrado en un manicomio y prescindir de los servicios del foniatra.

NUEVAS TECNOLOGÍAS: Informática.

TIC: Informática (cuando ya te has cansado de decir "nuevas tecnologías").

TAC: Informática (cuando ya te has cansado de decir TIC).


 

 

Cansada

Cansada

Son las cinco en Canarias... Las noticias desgranan asesinatos varios.  Las estadísticas hacen bailan los números fríos.

De verdad que estoy cansada de los números rojos (los de la bolsa). Y de los míos propios.

Estoy cansada de escuchar pequeños dramas en mi entorno.

Estoy cansada de tanto pan y fútbol. Del aumento del paro y los sueldazos de algunos.

Estoy cansada de ver como tres de mis alumnitas vienen sin almuerzo por que su madre no tiene dinero... pero no les falta para tabaco y cervezas...

Estoy cansada de ver y oir y de no poder hacer nada...

Estoy cansada de que el mundo nos lo presenten como un Barrio Sesamo alternativo.

Estoy cansada de los robos que están arreciando por la zona. De los destrozos innecesarios que deján los ladrones.

Estoy cansada de que me digan que tenga cuidado, tan sola...

Y, aunque estoy  muy cansada, doy una caricia, sonrío, ironizo, me río, compro un bollito para alguien de vez en cuando.

Y, como medio país, creo que la lotería podría tocar a más de uno de los que están a mi alrededor... O a mí misma, ¿por qué no?

Por que lo del reparto de la riqueza es una tontería, ¿no?

Locura transitoria

Locura transitoria

Me gusta la libertad. Empezando por ahí. Pero también la responsabilidad que conlleva.

Me gusta que las mujeres puedan decidir sobre la maternidad (yo ya no estoy en edad de merecer, por eso no me incluyo...)

Me gusta el sexo y sus alrededores (para eso aún estoy...)

Pero no me ha gustado lo de los 16 años como límite para no necesitar la autorización paterna o materna...

Me explico. Más que autorización, sería INFORMACIÓN, lo que se les debiera dar a los padres de las adolescentes que, por "hache o por be" tuviesen que recurrir a un aborto. 

El aborto provocado tiene un periodo de recuperación minimo de 15 días. Y una medicación que seguir y unos cuidados que dar.

Y eso es una pesada, pesadísima carga para una chica de 16 años, que andará asustada por lo que le ha pasado y con miedo a sus padres...

¿Cómo ocultará el pos-aborto?

Al menos, si la familia lo sabe, le podrá dar el apoyo que necesita, digo yo...

Sinceramente creo que una muchachita en esa situación debe estar arropada por su familia.  Debe poder tomar la decisión más adecuada, pero también debe apoyarse en los que la quieren.

Es muy fácil hablar desde fuera, pero desde dentro estas cosas son muy duras...

Y una buena formación no estaría de más... Pero a veces los jóvenes no escuchan, por que se las saben todas y nosotros, los "viejos" no nos enteramos de nada. Y del "yo controlo" pasamos al quirófano...

Y los políticos por medio... arrimando el ascua a su sardina.

Lo dicho, la libertad se debe tomar con el antídoto de la responsabilidad. Pero todos, ¿eh?

Parece ser que andan los políticos un poco locos. Con una locura transitoria que puede acabar con la poca prudencia que deberían tener.

No digo nada sobre la moral, sino sobre la medicina, que algo ha dicho ya sobre el tema.

A lo largo de los años me he tropezado con médicos de distintos pensamientos y posturas al respecto. Incluso "sufrí" uno , hace muchos años, que me dejó con el dolor de un DIU desplazado, por que su religión y su moral le impedía atenderme.  ¡Eso es ética médica!

Menos mal que encontré enseguida otro que inmediatamente me lo quitó...

Lo digo para demostrar que no todos son iguales, pero que el sentido común debería ser parte de las enseñanzas que recibimos desde pequeños.

Pues eso, que a ver en qué queda, que se está jugando con un problema muy serio y muy doloroso.

 

 

 

Miyazaki

Miyazaki

Esta tarde, justo cuando ibamos a pasear Farah, Urko y yo, la voluble primevera nos ha recibido a la puerta del jardín con un chaparrón tremendo que nos ha hecho regresar corriendo a casa. Y como el cielo no anunciaba nada mejor que lluvia y viento, me he encerrado en casa.

Mi hijo me había presentado a Miyazaki, el cineasta japones, del que yo no tenía ni idea. Me ha estado comprando sus películas y contando parte de sus descubrimenots sobre él. He quedado prendada de su obra.

La verdad es que conocemos tan poco de la cultura oriental, que me siento una verdadera analfabeta. Por suerte mi chico tiene todas las inquietudes del mundo y además la inteligencia de dejarse aconsejar en su búsqueda. Ahora está retomando el mundo del comic, en su versión más seria, más culta, si se me permite decir. Y me trae ejemplares de auténticas obras de arte, minoritarias, como suele suceder. Me pide que las lea, me asegura que me gustarán. Y, normalmente, acierta.

El mundo del arte, en todas sus facetas, es tan amplio que no hay vida suficiente para poder explorarlo. Pero esas islas en las que recalamos, que nos hablan de una parte infíma del continente, son tan maravillosas, que me animan a seguir navegando por estos mares llenos de imágenes, palabras, sonídos...

Y como ha llovido, he puesto una de las películas que me faltaban por ver de las varias que tengo: Kiki, la brujita debutante en una ciudad costera. Una historia sencilla, hermosa, cargada de esperanzas.

Miyazaki me ha sorprendido por el conocimiento que tiene de la cultura europea. Hace unos días vi Porco Rosso, que me pareció una película excepcional. Más aún que el viaje de Chihiro y ya es decir.

Y así se me ha pasado la tarde...   Viendo como una brujita se inicia en la vida adulta acompañada de un gato parlanchín. Me resulta sorprendente como se mezcla la realidad con la fantasía de una forma tan sutíl que nada chirría en ese encuentro. Tiene un aíre al realísmo mágico latinoamericano, pero nada que ver con él. Me resulta difícil definirlo. Es mejor verlo.

Y con el aíre limpio de la noche y la luz tamizada de la luna casi llena, llego a la noche, una noche más.  

 

Lleno, por favor.

Lleno, por favor.

Ando preocupada. Se me llena el aula de niños que vienen de pasarlas "canutas" en algún sitio para seguir en las mismas, pero a lo rural. Ellos no, sus padres.  Pero ellos tienen que cambiar de colegio, de compañeros, de vida... A vueltas con la crísis, supongo. El problema es que mi aula es pequeña. Con diez estábamos bien. En enero llegarón dos más, y ya tuve que redistribuir el mobiliario para que entraran dos mesas más. Mañana sabré cuantos se unen al club. ¿Y si no me caben? Los tendré que poner en el pasillo, como las urgencias de los hospitales. Eso, o llorarle al alcalde para que nos busque un espacio mayor, lo que veo difícil...  

Ya me habían avisado, que conste, pero no me lo llegaba a creer. Y es que hay una población flotante, de gente que va y viene, arrastrando sus pequeñas miserias o sus grandes problemas, de acá para allá. Trashumantes los ha habido siempre. Pero no escolarizaban a los hijos. Ahora tal vez sean más conscientes de la necesidad de la educación o tengan miedo a las denuncias. Sea como sea, me preocupa en lo que me toca: los niños.

La imágen es una escuela en Senegal. ¿Qué haría yo en una escuela así?

 

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A vueltas con la nieve

A vueltas con la nieve

Esta mañana, en este rincón insignificante del mapa, la nieve ha vuelto a generar caos...

Es curioso como la gente, acostumbrada al mal tiempo, se ha dejado llevar por el pánico de una nevada sin mayores consecuencias.

Desde lo alto han mandado que los autobuses devuelvan los niños a sus casas. Los padres deciden venir ellos mismos. Los peques despendolados con tantas idas y venidas. Y yo capeando el temporal.

La escuela se ha quedado vacía. Desde la ventana veo las laderas blancas y en la calle escucho a los niños que no necesitan transporte jugar en la plaza nevada. No me he ido. Aquí estoy, sintiendo que han perdido el día sin necesidad. Pero parece que da lo mismo. "Más vale prevenir que curar" ha sido la consigna de hoy.

Será, seguramente  así. Pero de tanto prevenir, cuando lleguen las notas, cuando las faltas acumuladas (en este centro se acumulan mucho...) vendran los lamentos y las protestas.

No es que me preocupe cumplir la programación, me preocupa el tiempo desperdiciado. Un tiempo que no se recupera.

Los minutos que pasan no vuelve. Los días perdidos no regresan.

Puede que esté un poco melancólica, puede.

El sol hace días que no asoma. Sin embargo la luna clarifica las noches.

Que así sea... 

Sobre enfados

Sobre enfados

Estos son algunos pensamientos que me surgieron en una reunión administrativo-educativa memorable. La verdad es que un par de años despues sigo pensando lo mismo. Se los dedico a Denavegantes. Por aquello de los funcionarios...

Amar el conocimiento, amar la sabiduría. Moverse en función de ese amor. La motivación puede ser, debe ser, interna. Buscar el conocimiento como quien busca el aire para respirar.

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La administración no es consciente de la avalancha de planes. La libertad excesiva trae lo que trae... El escaqueo es la ley universal del profesorado.

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Los niveles lectores del profesorado. ¿Se ha hecho alguna vez un estudio serio al respecto? Dar por sentado que el profesorado lee es mucho dar. Se habla aquí de lectura de ocio. Pero el concepto de lectura de ocio es erróneo, Ocio es, según el DRAE :       1.- Cesación del trabajo, inacción o total omisión de la actividad.

2.- Tiempo libre de una persona. Diversión u ocupación reposada, especialmente en obras de ingenio, porque estas se toman regularmente por descanso de otras tareas.

3.-Obras de ingenio que alguien forma en los ratos que le dejan libres sus principales ocupaciones.

 

La lectura es algo MUY DISTINTO A ESO. Es un aprendizaje continuo, es un esfuerzo personal, no exento de dificultades. Los beneficios de la lectura no se miden, no se cuantifican, se viven con el paso del tiempo. Leer es un camino vital, elegido libremente por unos pocos afortunados que son conscientes de los beneficios de su elección.

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Vendedores de sueño, vendedores de verdades a medias, vendedores, mercaderes de la nada, soñadores de imposibles, un caos absoluto que se reproduce cuando no se sabe lo que se quiere. Un gran agujero donde todo cae, sin saber muy bien a donde...

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Las medias tintas, la obligatoriedad sin compromiso. El “no pasa nada si...” “yo soy más listo que los demás”, el “ahí te pudras” posterior...  la negociación y sus excusas... No hay que hacer tantos contratos Hay cosas que son como son y otras que tienen que ser como son, La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. 

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¡Ay, de las amenazas veladas! ¡Qué recurso tan democrático, qué ejemplo de negociación!

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¡Llenarse la boca de medallas antes de haber hecho nada! Magnificar algo que no ha sido ni siquiera puesto en marcha. ¡Oh, política, qué magnífica eres para crear fantasías!

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Rasgarse las vestiduras no sirve para nada. La masa obrera iletrada de principios de siglo, ahora sabe descifrar códigos muy complejos, pero eso no la hace más inteligente. Como mucho la ha hecho mucho más manipulable. Se le pueden enviar mensajes más complejos pero más vacíos. Su formación sigue siendo la misma.  La universalización de la lectura no ha implicado la intelectualización de la sociedad. Muy al contrario, a más información mas desinformación.

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No se puede vender una intención que no existe en la realidad, que sólo es teoría, pues no se tiene el deseo político de que las cosas mejoren, La finalidad es justo vaciar de contenidos la propuesta a base de diseños absolutamente barrocos.¡ Oh, la oquedad del cerebro, que hermosas estatuas produce!

Alaska

Alaska

Estoy revisonando estos días la tercera temporada de Doctor en Alaska. Y disfruto como una enana, lo reconozco. Ya en su día procuraba no perderme ningún episodio.  Esta serie para "minorías" me fascina. Y esta segunda visón me está dejando frases, ideas, imágenes que no había apreciado lo suficiente en su momento. Además, no hay anuncios... Y de vez en cuando me encuentro con algún capítulo perdido. Todo un placer.

No es que me las dé de intelectual, pero escuchar citas de filósofos, ideas políticas y filosofía vital como las que salen de la boca de esos personajes tan bien estructurados es algo que difícilmente te deja indiferente.

Me sucede lo mismo con la música de Les Luthiers.

Voy a seguir disfrutando... que son tropecientos capítulos...  

Lacitos

Lacitos

Ayer fui a recoger los regalos, para familia y amigos varios. Como no me gusta comprar, ya sabeís, un día me acerqué a la tienda, elegí todo lo que necesitaba (libros, discos, pelis...) y los dejé "apartados".  Esta forma de comprar me resulta muy cómoda. Voy cuando no hay jaleo, elijo con tiempo lo que pienso que a cada uno le va a gustar más, y lo dejó allí (confianza con el tendero...) Luego, cuando ya queda poco tiempo para el evento voy a pagarlo y se acabó.

Pero, como siempre, algo se te olvida. Y ahí empiezan mis problemas. Tengo que ir de nuevo, a lo concreto, pero de nuevo, a la tienda.

Ayer tuve que ir a tres diferentes. Y vi unas colas raquíticas en las cajas, si es que las había. Poca gente, para ser el sábado que era... No me estraña que anden todos del revés, los comerciantes, los empresarios y el gobierno. Pero si la gente no compra, tal vez sea por que reservan el dinero para pagar la hipoteca, la comida, la ropa, el coche... ¿no?

Algo me dío ayer que pensar:  la ausencia de lacitos, campanitas, y pompones... Es decir, esos pequeños adornos que se ponen en los envoltorios de los regalos.

Los sucesores del señor Areces tenían un cuidado especial en la presentación de los regalos. El año pasado era una gozada ver como te lo presentaban. Pero este año, nada de nada. Y eso que estuve en dos centros diferentes. Me tocó comprar cintas y lacitos a mí, para que la cosa no quede tan fría.

Y hablando de frio, ¡que frio es regalar dinero! Útil, eso sí. En las tiendas tienes tarjetas que tú rellenas con dinero X.  Te ahorras pensar en el destinatario.

Pierdes el interés de abrir el sobrecito. La ilusión del ¿qué será? se evapora.  Me parece que se nos olvidan las personas y valoramos el regalo.

Yo sólo lo he hecho cuando me lo han pedido, que conste.

Pero me gusta pensar en el destinatario antes, durante y despues del proceso de regalar.

Y como me gusta mucho el personaje, os deseo ¡Feliz Poconavidad!  

 

Navidad

Navidad

Todos los años la misma historia. Para los zorros viejos como yo, el asunto es una pequeña china en el zapato. Hay que hacerlo. Hacerlo sin convincción. No tenemos el valor de decir: "Este año que le den por saco a la Navidad".

Reconozco que no puedo abstraerme del bombardeo y que estar junto a mis amores me atrae.

En la última nevada saqué está foto del amanecer. Y, no sé por qué, me pareció que en ese momento empezaba la Navidad. Un poco triste, lo sé. El humilde pino se había convertido en un arbolito navideño, desnudo de adornos y luces. Un arbolito sufriendo la crisis de la que tanto hablan.

La verdad es que no puedo adornarlo, pues los perros acabarían con él en unos minutos. Pero me lo imagino lleno de luuces y espumillón.

Esa es la idea: una Navidad virtual, sólo en la imaginación.

Los buenos deseos, las buenas intenciones dicen que son lo que nos queda en estos días para regalar a los demás. 

Puedo ser generosa:

Os deseo lo mejor, sea lo que sea para cada uno de vosotros.

Paseo

Paseo

He pasado el día en la ciudad. A media mañana la he atravesado por su eje más pequeño. Es una ciudad alargada,como la sombra de un álamo en verano. Imaginaos un río y en su orilla un gran árbol. Ese álamo comienza a crecer al atardecer, escalando su sombra la colina que hay justo detras de él. Asi es la pequeña ciudad, un ascenso del río a la ladera de la siguiente colina. Ahora ha crecido mucho, estirándose a lo ancho, por los recovecos que le dejan los barrancos y la Nacional II. Pero sigue siendo una pequeña ciudad.

La lluvia, casi torrencial en algunos momentos, ha limpiado las fachadas, las calles y hasta a los habitantes. Como estaba sin coche, he tendio que soportar a los coches, mal educados, insolentes, pegados unos a otros en su afán de llegar antes a ningún lado.  Cuando llueve los coches salen todos a pasear, es inevitable...

Cruzando uno de esos pequeños barrancos, con infulas de calle, pero barranco al fin y al cabo, he mirado a una de las casas "pobres" que hay en uno de sus lados. Una mujer mayor estaba sentada junto al ventanal, cosiendo. La imágen ha sido tan bella, que me he parado unos instantes para saborearla.

El aire limpio, húmedo, la luz gris, una chumbera y algunas adelfas decorando el jardincillo que rodea la acera y los bloques "pobres". Y la mujer, como en un cuadro, puntada a puntada...

Hay momentos para recordar. Que no significan nada, pero que son únicos.

 

Responsabilidad

Responsabilidad

Cuando era pequeña sabía que si hacía algo malo, la culpa era mí. Recuerdo una frase lapidaria que resumía el asunto de las responsabilidades propias y ajenas: "El que la hace, la paga."

Hoy por hoy la historia nos está demostrando que en este tema hay dos vertientes:

Al que le pasa algo malo siempre anda buscando responsables de su mala suerte o de su propia dejadez. Y, normalmente, eso se termina convirtiendo en una cifra...

El que hace algo malo se las apaña para evitar su responsabilidad ,cargando las culpas a otro, tanto por encima como por debajo de su escala.

Viene el tema a que hace poco escuché la noticia de que un ciudadano americano había demandado a Dios por las burradas que pasan en este mundo. No será el primero en acusar al Altísimo de todos nuestros problemas, pero me suena que es el primero en llevarlo a juicio.

Dejando de lado la existencia del Relojero Mayor, me quito el sombrero ante el buen hombre que se ha atrevido a ponerle una demanda.

Cuando suceden accidentes, fenómenos meteorológicos o naturales, catastrofes, hecatómbes, pandemias y la leche en verso, solemos buscar responsables para que carguen con las culpas.

No se admite ya el concepto de suceso aleatorio, que nos puede pasar a cualquiera. La palabra accidente ha perdido su sentido. Todo está formado por una cadena de sucesos. Y tirando del hilo se llega al final de la madeja, con rocambolescos giros a veces.

Ahí aparece Dios. Si no se hubiese entretenido una tarde calurosa de verano en modelar en barro dos figuritas rídículas y darles vida, esto no habría pasado.

A partir de ahora cada vez que quieran demandar a los responsables de algun desastre (natural o provocado por el propio hombre) que acudan a lo más alto de la escala operativa. Que los pobres conductores o pilotos o capitanes a veces se les cae el pelo. Y si han muerto en el desastre, seguro que son los culpables. Los muertos no protestan... Ni demanda a nadie.

Son los que quedan, asutados, sin comprender lo que pasa o los demasiado listillos que ven la oportunidad de rascar algo, los que no entienden o no quieren entender que las cosas pasan, muchas veces, por que tienen que pasar... El azar de la vida no es controlable.

Pero, a lo que se ve, si es "demandable".

Por cierto, voy a demandar a Eva por haber comido la manzana. Con lo bien que se debía estar en el paraíso. Si no hubiese sido tan "flojita" de carácter, no habría caído en la tentación y todos andaríamos en un jardín, practicando el nudismo y comiendo lo que la tierra nos diese.

Y ya puesta, Adan será demandado por no heberse impuesto y obligado a Eva a no comer la manzanita. Le acuso de ser un calzonazos...  Y, encima, con el paso de los años, la historia religiosa carga la culpa de todo en Eva. Este pensamiento feminista es muy divertido, pero cierto: La culpa de todo la tuvo Adan.  

 

 

 

Coincidir

Coincidir

Gracias, Koldo, por visitarme. Es agradable que los amigos vengan a casa de vez en cuando.

Aunque solo nos conozcamos por aquello que opinamos. Que en el fondo eso es la amistad: un afecto basado en la palabra. Cuando no hay por medio atracción sexual, lo único que nos queda a las personas para conocernos es la comunicación.

Y en el Habitat hay mucha comunicación. Lo que más me gusta es el ambiente de diálogo socrático que se ha creado. El maestro propone y nosotros destripamos. Las meninges se estimulan y el intelecto disfruta un rato de lo bien hecho.

 

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Seguridad

Seguridad

Hace unos días entré en el Museo del Prado pasando los controles reglamentarios. En mi bolso pasaron una albaceteña de 5 cms. de largo de hoja, unas tijeras pequeñas, una lima metálica y un destornillador pequeñito para arreglar mis gafas. Aparte, unas pinzas de depilar y un espejo de estuche netálico. Es decir, bombas de relojería en un museo.
Pasé y conmigo pasaron unos elementos que en manos de un desquiciado por el arte podrían haber provocado un desastre "muy curioso".

Lo malo es que no es la primera ni la segunda vez que me sucede. A veces dejo la bolsa de tela donde guardo esos "tesoros" que siempre van conmigo, por si las moscas, en el coche. Pero cuando se me olvida hacerlo, pasan los controles.

Tal vez yo tenga cara de buena y los guardias de seguridad no sospechan de mí, tal vez los detectores sean de segunda mano, tal vez... La cuestión es que en un tiempo como éste, con tanta obsesión por la seguridad, se puedan pasar objetos metálicos, bastante peligroso alguno de ellos, en oficinas públicas, en museos, en cualquier sitio...
Luego pasa lo que pasa y todos a lamentarse.

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