Ese hermoso camino
Escucho la BSO de La vida es bella.
Cuando se describe la vida cruel con un tinte de ternura y humor, cuando uno puede reírse del dolor, de los demás y de uno mismo, ¡que bella es la vida!
Recuerdo la película de Roberto Benigni con un fondo de tristeza, a pesar de que la sonrisa está presente. La capacidad de su director para conseguir esa mezcla de horror y esperanza me sobrepasó los sentimientos.
La escena del fotograma que he buscado me parecíó esperpéntica, ridícula, absurda. Pero precisamente por eso la he puesto. La vida tiene esos puntos de absurdo que más vale no urgar en ellos.
Evito las películas y los libros sobre la crueldad nazi o sobre cualquier otro tipo de crueldad. Pero al final mi intento por comprender ese gen agresivo que todos llevamos dentro, en distintos niveles, hacen que lea, vea, me espante y no llegue a ningúna conclusión.
Una cosa es la capacidad necesaría para sobrevivir, basada en un cierto nivel de agresividad y competitividad y lo otro es crueldad pura y dura, tanto más innecesaria cuanto más cultos e inteligentes somos.
Pero en esto, como en todo, siempre superamos los límites de lo razonable. Exploramos los límites, pero no paramos en ellos.
Me dan miedo los hombres y sus acciones. Su crueldad, su dureza.
Me gustan los hombres, por la belleza que pueden generar, por el amor que pueden dar, por tantas cosas...
Somos una especie rara, reconozcámoslo.
TE PERDÍ
Esta mañana, durante unos minutos, el cielo estaba rojo. Pareciera que se había indenciado con la fuerza de un sol mortecino.
He ido a donde Mon deja sus palabras cargadas de belleza y sentimientos. Dónde están las palabras que debo buscar en el diccionario argentino-español. Y me ha llevado a buscar una ventana. Una muy especial, que da al mar.
Hace veinticinco años, sabado, para más señas, las dos cosas más bonitas que he fabricado llegaron a este mundo. No he tendio tiempo de pensar mucho hoy en ellas, pero el recuerdo de sus ojos, de sus manitas, de su olor sigue presente en mi memoria. Dicen que idealizamos los recuerdos. Cuando son tan hermosos como ellas, no importa.