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casiazul

Forúnculo primaveral

Forúnculo primaveral

Salen el viernes después de comer. Vuelan por la carretera para llegar antes. Los niños, la comida, la bebida y alguna planta...

Llegan a la parcela y todos conocen su papel: las madres a limpiar y preparar la cena, los padres a plantar, podar y beber cerveza. Los hijos a poner a punto las motos y los quars. Y en pocos minutos lo tienen todo listo para pasar un buen fin de semana.  

La madre despotricando y de mal humor por todo el trabajo que tiene que hacer, se va a ver a la vecina, su alter ego, para charlar de las novedades habituales. El padre poniendo a punto la moto del hijo y ocupado en reparar los pequeñso desperfectos, reales o imaginarios, que ha descubierto en la casa o el jardín, entre redioses y cervezas. Y los hijos... ¡ay!, los hijos.  Salen a la calle con sus motorizados vehículos, atronando al vecindario. Arriba y abajo con los tubos de escape a todo gas. Pero ¿no habíamos quedado en que la gasolina está por las nubes?

Debe ser que para ellos no. Se tiran horas subiendo y bajando por la carretera, como en un circuito. De vez en cuando se escucha a una madre preocupada por la integridad de su retoño:

- Josuhaaaaaa! ¡Despacio, que te vas a tragar algún cocheeee!

Los más privilegiados llevan casco y pantalones moteros, en toda regla. Los menos pudientes, es decir, la mayoría de ellos, van sin casco, en chanclas y con la risa puesta como seguro contra accidentes.

Sólo cuando cae la noche, a eso de las diez, se retiran los aguerridos pilotos a sus boxers, para reponer fuerzas.

El sábado y el domingo las cosas continúan igual: Antes de comer, después de comer y hasta que cae la luz, los pequeños "pedrosa" queman litros de gasolina mientras las madres se desgañitan para llamarlos a comer y los padres bufan como bueyes cansados de tanto  tirar de las cuerdas que arrancan herramientas varias.

Agotada la gasolina, las cervezas y las conversaciones, el domingo por la tarde, presurosos, recogen sus bártulos, cierran el agua, las cancelas y se suben a los coches.  Se disponen a pasar dos o tres horas en una larga caravana que les llevará a su pequeños pisos en la ciudad. Y van pensando en que el próximo fin de semana tienen que acabar de arregal los grifos, hablar con Maripuri de su nueva peluquera y hacer las 24 horas le Leman con los ojos cerrados. ¡Por ilusionarse que no sea!

Entonces, cuando se van todos,  es cuando se aprecia, en toda su belleza, la soledad del campo. Menos mal que hasta el próximo fin de semana me quedan cinco días de paz y trino de pájaros...

Soy muy mala, lo reconzco. ¡Con lo bien que se vive en la ciudad los fines de semana! Yo que ellos, me quedaría allí y vendría entre semana. ¡Que gozada...! 

 

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5 comentarios

Nandara -

El mundo y la gente somos así. ¿Cómo se mide la felicidad, la tranquilidad, durante el fin de semana? ¿Tal vez por el ruido?
Salud. :)

pau -

¡Qué bien vives, taimada!

ximixo -

Hola mileidi! Veo que vas ganando en recursos literarios...

Después de la última mudanza me he planteado deshacerme del 80% de los tarecos que arrastro en esta vida (no me caberian en los 25 m2 de vivienda a donde me pienso mudar...), y entre ella se encuentran un par de cajas de clavos. Si quieres los retuerzo un poco, los unto de mala ostia, y se los mando por via astral a tus queridos vecinos: ya verás que careto se le ponen a los niñatos y a su puñetero padre cuando aparezcan con las cuatro ruedas pinchadas...jajaja!

XiMiXo -

Hola mileidi! Veo que vas ganando en recursos literarios...

Después de la última mudanza me he planteado deshacerme del 80% de los tarecos que arrastro en esta vida (no me caberian en los 25 m2 de vivienda a donde me pienso mudar...), y entre ella se encuentran un par de cajas de clavos. Si quieres los retuerzo un poco, los unto de mala ostia, y se los mando por via astral a tus queridos vecinos: ya verás que careto se le ponen a los niñatos y a su puñetero padre cuando aparezcan con las cuatro ruedas pinchadas...jajaja!

filoabpuerto -

¡Menuda plaga, la humana !

Je je

seguro que El Campo "piensa" lo mismo que tú.


Saludillos

Merce
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