Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2007.
Resumen
- 03/10/2007 10:07 - Escrituras
- 03/10/2007 23:40 - El poeta
- 04/10/2007 22:48 - A la niña muerta
- 15/10/2007 17:50 - Impulso
- 18/10/2007 11:30 - Andan pesadas
- 19/10/2007 11:24 - Amores en azul
- 22/10/2007 12:02 - Amarillos
- 28/10/2007 11:30 - Ventanas
03/10/2007
Escrituras

Una tarde cualquiera de verano voy al parque de mi ciudad adoptiva.
Me siento en un banco y miro a mi alrededor. Un muchacho escribe poesía en la plazuela. Me produce una cierta ternura, un punto de instinto maternal. Es tan delicado, con sus cabellos rizados y rubios, con su juventud... ¿Qué hay en su cuaderno? Me quedo con ganas de verlo.
Un poco más allá una joven madre, con dos niños jugando a sus pies en la arena, escribe en una libreta. No es frecuente ver una imágen así. ¿Qué hay en su cuaderno? Me quedo con ganas de saberlo.
Yo, sentada frente a ellos, escribo en mi cuaderno. Recogo las impresiones que me producen, mientras el tiempo desgrana sus minutos lentos. ¿Qué escribo en mi cuaderno? Me quedo con las ganas de releerlo.
El poeta

Desde la playa abandonada mi bate preferido ha escrito un hermoso poema sobre Lisboa. Más hermos, más críptico.
Lisboa es un sueño para mí, una realidad para él. Le debo una visita más lenta. Pero no se me olvidará Estoril. El amanecer frente a su mar...
Me enamoré del Atlántico en Portonovo y confirmé ese amor en el pequeño paseo marítimo de Estoril.
04/10/2007
A la niña muerta

Si cree en Dios, a Él se encamina.
Si no, regresa a la tierra que tanto amó.
Hay muertes suficientes
para que cada uno encuentre la suya.
Hay tantas formas de morir
como hombres diferentes.
No existe muerte injusta, prematura o inmerecida,
Sólo hay una muerte al final de la vida.
La vida se escurre en nuestras manos,
pero no sabemos su caudal.
15/10/2007
Impulso

He cometido un acto impulsivo. Parece una confesión, pero es una locura. A veces dejo pasar las oportunidades y luego me arrepiento. Y cuando no las dejo pasar también me arrepiento. Pero sigo adelante.
He ampliado mi compañía, mi manada. Él no sirve para nada, pero me enamoré de él cuando pensé que era ella. Luego no hubo marcha atrás... Se vino conmigo una noche de octubre, me lo regaló alguién que después de tenerle tres años no dudó un instante en desprenderse de él.
Volvía a casa cuando les vi pasear entre las luces de las farolas. Pensé que era una hembra, lo que andaba buscando, pero el coche seguía rodando. Continué unos metros hecha un lío. ¿Preguntar, dejar pasarlo para otro día? Y ahí llegó el impulso. Di la vuelta al coche y les busqué en las calles del pueblo. Bastaron diez minutos de conversación para que me lo diera. No era hembra, no era nadie y no le querían...
Ahora me mira, tan cariñoso como si se hubiese criado conmigo desde cachorro. Eso es lo que tienen los perros que han llevado una mala vida. Cuando reciben un poco, sólo un poquito de amor, te devuelven todo el que tienen, que es mucho.
Os presento a Patxi 2
18/10/2007
Andan pesadas

Andan las moscas pesadas revolotenado por la casa.
Hoy me han traido la leña para el invierno.
Escucho en la tele que Buda siempre sonríe
y que ya se admite la eñe.
Pequeñas cosas que entren y salen
en el día a día, que nada importan
pero que conforman la vida.
19/10/2007
Amores en azul

El amor es un animal extraño.
No lo puedes buscar, se va cuando quiere.
Llega cuando no lo esperas.
No lo puedes domar, no se deja controlar.
Estamos a su merced.
Y cuando entra no le puedes echar.
Recibirle, abrirle tu cuerpo y tu alma.
El amor es un niño caprichoso
que para mí va vestido de azul.
El azul cambiante del mar.
El azul rotatorio del cielo.
El azul de los ojos.
El azul frío del hielo.
El añil del atardecer,
donde se mezclan el rojo de la sangre
y el azul de la desesperación.
Así es el amor.
22/10/2007
Amarillos

Es una obviedad. Estamos en otoño. Las hojas del paraíso y del almendro caen. Tiñen de añarillo sucio el suelo. Es una alfombra para que el invierno repose sus frios pies. Quedan en verde los pinos, las encinas y las arizónicas.
Se han perdido los amaneceres suaves y el aire sale ya caliente de la primera bocanada que doy al salir a la calle.
Pero los días siguen gloriosamente claros, con un sol que cambia de tono y se va a dormir cada vez más pronto.
He nombrado a la casa, por fin. Ahora ya vivo en una isla. La isla de la espera, de la partida y del regreso, la isla de Penélope, el origen del viaje, el punto de llegada. Itaca es uno de los lugares donde la vida pasa, se detiene, espera, concluye.
Llega el otoño, con la melancolía del que pierde para poder ganar.
Escucho: el azul y el amarillo hacen el verde. Ahora es el amarillo cayendo quien prepara el verde. Pero hay que esperar. Y mientras esperamos debemos seguir viviendo. O perderemos la mitad de la vida esperando. Y eso es un desperdicio que la naturaleza no perdona.
28/10/2007
Ventanas
He ido a donde Mon deja sus palabras cargadas de belleza y sentimientos. Dónde están las palabras que debo buscar en el diccionario argentino-español. Y me ha llevado a buscar una ventana. Una muy especial, que da al mar. Hay habitaciones con ventanas al mar, aunque yo no las vea. Ventanas que se abren a la vida y el azul. Las mías se abren al verde y el marrón, a las encinas y el cielo azul, consuelo enorme para la añoranza del mar.
Cuando miras a través de las ventanas puedes ver la vida moverse.
Cuando ves las ventanas desde fuera puedes ver la vida interior.
Yo ando buscando la forma de vivir en el vano de una ventana. Pero no encuentro la forma de armonizar el interior con el exterior. A veces salto fuera, con ansias de comerme el mundo a bocaditos pequeños y sabrosos. Otras, salto dentro para atragantarme con ciertas amargas frutas que están colocadas en un frutero blanco.
Las ventanas son puertas que no terminaron de crecer. Tal vez por eso sea tan difícil pasar a través de ellas.
La foto es de Rafael Mérida, tomada de http://guia.ojodigital.com

